viernes, 5 de febrero de 2016

Richard Palmer-James (1947) - Sin estrellas

Richard Palmer-James.


Sin estrellas

de Richard Palmer-James


Tarde de un claro día.
El oro entre mis ojos.
Pero mis ojos, vueltos hacia adentro, ven sólo
todo un negro de Biblia y sin estrellas.

Piedad de viejo amigo.
Cruel sonrisa torcida.
Y la sonrisa indica este vacío en mí:
todo un negro de Biblia y sin estrellas.

El frío cielo azul
se va volviendo gris,
el gris de una esperanza que, oh, quisiera ser
todo un negro de Biblia y sin estrellas.


© Traducción de Fernando G. Toledo

Letra para una de las canciones del disco Red (1974), de King Crimson.





Starless

by Richard Palmer-James


Sundown dazzling day
Gold through my eyes
But my eyes, turned within, only see
Starless and Bible black

Old friend charity
Cruel twisted smile
And the smile signals emptiness for me
Starless and Bible black

Ice blue silver sky
Fades into grey
To a grey hope that, oh, yearns to be

Starless and Bible black.


viernes, 22 de enero de 2016

Viento de toda la vida


por Fernando G. Toledo

ay en la música algo de implosión. Un efecto devastador que usa al tiempo para extenderse sobre él y detenerlo a la vez. Pero no en toda ella, claro. No en cualquier música se consigue ese estallido interior (ubicado en el centro vital de los oyentes). Esto sólo sucede cuando la música es capaz de convertir todo instante en eterno. En una infinita progresión que semeja a un viento que no recordamos cuándo comenzó, pero que sabemos no va a acabar.

La música de Zonda Projeckt (o la música que es Zonda Projeckt) está preñada de ese estallido. Nace de su propia sangre, las venas de oro de su genética progresiva, y extiende la cuerda por los caminos recorridos, altas y blancas cumbres que defienden una corona carmesí capaz de imponer su disciplina con el rigor de la belleza.

Como la música que hace, como la música que es, Zonda Projeckt engarza con una historia elegida pero también la anima, la continúa y la completa. No importa si los elementos que componen a Zonda Projeckt se unen o se disgregan. Son como las tablas de una nave que ya zarpó: como en el navegar está su esencia, aunque cedan a la erosión –y vengan otras, excitadas, a suplirlas– siempre serán esa barca que hinchó sus velas la primera vez. Como si todo el desierto que rodeó su botadura hubiera estado allí nada más que para ella.

Pero es cierto: esta música deja una cicatriz. Quien haya sentido dentro de sí fluir la música de Zonda Projeckt se sentirá partícipe de ese instante suspendido. Y querrá repetirlo o sucederlo de otros instantes que manen de la misma fuente sonora. Que manen como las lágrimas de una luna que llora en secreto. Si esa magia es posible, está en este disco: cuerda tendida entre una obra inolvidable y otra que viene a hacerle honor con melodías recogidas de su propio florecer.

Nadie ceda, pues, a la tentación de decir que hay algo que aquí que se rinde a las malas influencias del pasado o el futuro. Que nadie se pregunte por lo que fue o será: la música que nos deja, que es Zonda Projeckt, se conjuga siempre en tiempo presente. Nunca pasa, siempre corre. Igual a como sopla un viento de toda la vida.


 (*) Texto para el sobre interno del disco Viento de toda la vida, de Zonda Projeckt, editado en octubre de 2015. 

domingo, 17 de enero de 2016

Peter Sinfield (1943) - Epitafio

Nota sobre Peter Sinfield en una publicación española de los años ’70.

Epitafio

Por Peter Sinfield

El muro en que escribieron los profetas
se está viniendo abajo aunque era fuerte.
El resplandor del sol sigue brillando
sobre los instrumentos de la muerte.
Cuando al fin cada hombre esté acosado
por tantas pesadillas, y al volverte
nadie ponga un laurel en la corona,
cuando el silencio ahogue los gritos más potentes

«confusión», se leerá en mi epitafio.
Aunque por sendas rotas yo me viera arrastrado
podríamos reírnos de haberlas reparado.
Pero, temo, mañana me encontraré llorando.
Sí, lo temo, mañana me encontraré llorando.

Por las puertas de acero del destino
han trazado del tiempo un sembradío,
regado por los actos de sujetos
que  por tanto saber son conocidos;
mortal amigo es el conocimiento
si no hay una regla que lo sustente.
El destino del hombre, ya lo veo,
ha terminado en manos de dementes.

«Confusión», se leerá en mi epitafio.
Aunque por sendas rotas me viera yo arrastrado
podríamos reírnos de haberlas reparado.
Pero, temo, mañana me encontraré llorando.
Sí, lo temo, mañana me encontraré llorando.


© Traducción de Fernando G. Toledo

Letra para una de las canciones del disco En la corte del Rey Carmín (In the Court of the Crimson King), de King Crimson.




Epitaph


by Peter Sinfield

The wall on which the prophets wrote
Is cracking at the seams.
Upon the instruments of death
The sunlight brightly gleams.
When every man is torn apart
With nightmares and with dreams,
Will no one lay the laurel wreath
When silence drowns the screams.

Confusion will be my epitaph.
As I crawl a cracked and broken path
If we make it we can all sit back
And laugh.
But I fear tomorrow I'll be crying,
Yes I fear tomorrow I'll be crying.

Between the iron gates of fate,
The seeds of time were sown,
And watered by the deeds of those
Who know and who are known;
Knowledge is a deadly friend
When no one sets the rules.
The fate of all mankind I see
Is in the hands of fools.

Confusion will be my epitaph.
As I crawl a cracked and broken path
If we make it we can all sit back
And laugh.
But I fear tomorrow I'll be crying,
Yes I fear tomorrow I'll be crying.


Lyrics for the song of In the Court of the Crimson King, by King Crimson.


lunes, 4 de enero de 2016

Patrick Lane (1939) - Estrellas

Patrick Lane.

Estrellas

por Patrick Lane

Esas luces en el cielo.
Maripositas de la noche,
pequeños soñadores. Cada vez que mi amada
sale a caminar temprano por el jardín
la observo desde la ventana.
No le puedo quitar los ojos de encima.
Veo cómo se interna en el amanecer,
las flores de cerezo encima de los hombros,
y acaricia al gato,
que la sigue adonde vaya, tan sólo
porque quiere estar con ella
entre los musgos negros.
Cuánta luz hay
en el alto ventanal de la noche.
Cómo la espero sabiendo que, por ahora,
viene hacia mí,
sus pequeños pies mojados por el rocío,
blanca como las estrellas,
en estas últimas horas.


© Traducción de Fernando G. Toledo



           
Stars

by Patrick Lane

Those lights in the sky.
Little butterflies of the night,
little dreamers. Each time my lover
rises to walk in the early garden
I watch her from the window.
I cannot take my eyes from her.
See how she leans inside the dawn,
the cherry blossoms on her shoulders
as she touches the cat
who follows her everywhere, wanting
only to be with her
among the dark mosses.
How much light there is
in the high window of the night.
How I wait, knowing, for now
she comes to me,
her small feet wet with dew,
white as stars
in these last hours.


From Too Spare, Too Fierce (Harbour Publishing, 1995)

jueves, 19 de noviembre de 2015

Menos futuro que pasado

Francis Bacon: Portrait of George Dyer staring a blind cord.

El enemigo nuevo


Cuando demos la espalda por primera
Vez, cuando cada paso esté previsto
Excepto en ese punto en el que el suelo
Ya no es lo que antes era, cuando el ojo
Empiece a acostumbrarse a lo más negro,
Cuando haya que volver a una rutina
Que no ha dejado huellas ni señales,
Cuando empiece a sobrar cada minuto
Y haya menos futuro que pasado,
Cuando se difuminen los contornos
Y hasta los nombres propios se parezcan,
Cuando seamos víctimas del tedio,
De la amnesia, del pulso y de la espera:
¿Qué clase de enemigo ya seremos?


Fernando G. Toledo
(inédito)

Dedicado a los que un día de pronto y sin quererlo... son los enemigos

domingo, 15 de noviembre de 2015

Paul Éluard (1895 - 1952) - Al alba te amo

Gala y Paul Éluard (foto: André Breton).

Al alba te amo

por Paul Éluard


Al alba te amo tengo toda la noche dentro de las venas
La noche entera te he mirado
Lo tengo que adivinar todo ando seguro entre tinieblas
Ellas me dan el poder
De envolverte
De agitarte deseo de vivir
En lo hondo de mi inmovilidad
El poder de revelarte
De liberarte de perderte
Fuego invisible en el día

Si te vas la puerta se abre al día

Si te vas la puerta se abre a mí mismo.


© Traducción: Fernando G. Toledo




L’aube je t’aime

par Paul Éluard


L’aube je t’aime j’ai toute la nuit dans les veines
Toute la nuit je t’ai regardée
J’ai tout à deviner je suis sûr des ténèbres
Elles me donnent le pouvoir
De t’envelopper
De t’agiter désir de vivre
Au sein de mon immobilité
Le pouvoir de te révéler
De te libérer de te perdre
Flamme invisible dans le jour.

Si tu t’en vas la porte s’ouvre sur le jour

Si tu t’en vas la porte s’ouvre sur moi-même.

(L’amour la poésie, 1929)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Paul Éluard (1895 - 1952) - Sin ti

Retrato de Paul Éluard (1929), Salvador Dalí.

Sin ti

por Paul Éluard

Se apaga el sol en el campo
Se duerme el sol en el bosque
Se esfuma el cielo más vivo
Y es más pesada la noche

Sólo los pájaros tienen
Un camino de quietud
Entre las ramas sin hojas
Donde hacia el fin de la noche
Vendrá la noche final
La noche más inhumana

Será frío el frío en tierra
Debajo de los viñedos
Una noche sin insomnio
Maravilloso enemigo
Contra todo y contra todos
La más pura y llana muerte

Cuando termine esta noche
No habrá ninguna esperanza
Ya no puedo arriesgar nada.


© Traducción de Fernando G. Toledo



Sans toi

de Paul Éluard

Le soleil des champs croupit
Le soleil des bois s’endort
Le ciel vivant disparaît
Et le soir pèse partout

Les oiseaux n’ont qu’une route
Toute d’immobilité
Entre quelques branches nues
Où vers la fin de la nuit
Viendra la nuit de la fin
L’inhumaine nuit des nuits

Le froid sera froid en terre
Dans la vigne d’en dessous
Une nuit sans insomnie
Sans un souvenir du jour
Une merveille ennemie
Prête à tout et prête à tous
La mort ni simple ni double

Vers la fin de cette nuit
Car nul espoir n’est permis
Car je ne risque plus rien.

(Le lit la table, 1944)