lunes, 5 de mayo de 2014

William Shakespeare (1564-1616) - Soneto XXV

William Shakespeare (retrato Chandos)


El sábado 3 de mayo se cumplieron 398 años de la muerte de William Shakespeare (aunque en sus tiempos regía el calendario juliano, y por eso la fecha que usualmente se consigna es la del 23 de abril). Como un modesto homenaje, ofrezco mi traducción de uno de sus más hermosos sonetos.


Soneto XXV

por William Shakespeare

Deja a aquellos que tienen buena estrella
Mostrar a todos títulos y honores,
Mientras yo, con la suerte ya en querella,
Descubro en mi honor todos los valores.
Esos a los que el rey quiere no exhiben,
Como claveles, más que al sol sus hojas:
Mueren si una mirada no reciben,
Y el orgullo a la tumba los arroja.
El guerrero de fama, cuando herido
–Después de mil batallas que ha ganado–
Cae en la lucha, es pronto eliminado
De los libros de honor y entra al olvido.
Feliz de mí, que amo y soy amado,
Que no puedo cambiar ni ser cambiado.

© Versión en español de Fernando G. Toledo




Sonnet XXV
by William Shakespeare

Let those who are in favour with their stars
Of public honour and proud titles boast,
Whilst I, whom fortune of such triumph bars,
Unlook'd for joy in that I honour most.
Great princes' favourites their fair leaves spread
But as the marigold at the sun's eye,
And in themselves their pride lies buried,
For at a frown they in their glory die.
The painful warrior famoused for fight,
After a thousand victories once foil’d,
Is from the book of honour razed quite,
And all the rest forgot for which he toil’d:
Then happy I, that love and am beloved
Where I may not remove nor be removed.

lunes, 31 de marzo de 2014

Poesía argentina actual

Ilustración de Leonardo Matthias.
El gran poeta, narrador y ensayista Luis Benítez preparó una antología titulada Poesía argentina actual: un recorte de temas y autorespara el número 89 de la revista brasileña Diversos Afins.

En ella incluyó a Fernando G. Toledo, junto a los siguientes poetas: Concepción Bertone, Jorge Boccanera, Leandro Calle, César Cantoni, Leopoldo Castilla, Rodolfo Godino, Esteban Moore, Alejandro Schmidt, Santiago Sylvester, Alberto Szpunberg, Susana Szwarc, Rubén Valle y Paulina Vinderman.

Sobre Toledo, dice en su presentación: «Nascido na Província de Mendoza, em 1974, Toledo emprega uma linguagem falsamente simples para expor um desenvolvimento de sentidos que irá se multiplicar até o verso final, desenhando um atroz e fascinante universo, sua própria versão da condição humana».

martes, 18 de marzo de 2014

Una escritura que es un mundo vivo

Por Jorge Ariel Madrazo
Acerca de Mortal en la noche (2013)

Admiro y celebro la ductilidad de tu decir/sentir poético, eso que –sin hacer causa del pudor que acompaña a tales palabrotas– me gustaría llamar interacción dialéctica entre la experiencia directa y la memoria y elaboración ulterior, manifestadas luego en una escritura que es un mundo vivo en sí misma.
Esto es: no una representación, sino un cuerpo que respira y habla por su propia boca. Intelecto siempre presente, pero que (por fortuna y por sabio instinto poético) es vehículo y complemento de lo sensorial.
El poema que da título al libro me trae reminiscencias (no hablo aquí de influencias, sí muy posiblemente de amor hacia el hermano mayor) del entrañable Joaquín [O. Giannuzzi]. No es por azar que lo nombras, y a Saer, y que pones acápites de Quevedo y Anadón, dos cultores dela forma.
Muy acertadas las palabras de José Cereijo en la contratapa: reivindicar el presente, ese andar día a día con uno, los demás y el deseo, por lo mismo que está condenado a no ser.
El abrazo, Fernando... y chapeau!

lunes, 2 de diciembre de 2013

Un poeta mayor

Por Rafael Felipe Oteriño

Querido Fernando:

Leo tu libro y descubro a un poeta mayor y su lúcida meditación sobre nuestra condición temporal; y en paralelo, el afán constructivo de crear la pieza verbal que dé respuesta al corazón desolado; he subrayado Documento de identidad, Caza mayor y menor, Archivo JPG, Autodefinido y me he detenido en Hybris, que contiene y expresa nuestros desvelos de escritores; hay urgencia en tu decir y eso legitima a todos y a cada uno de los poemas, porque permite componer el escenario y el primer agonista; dice muy bien Cereijo cuando destaca la «mirada escéptica y lúcida» de quien «se sabe solidario de todo cuanto existe»; está hablando de una conducta y de valores y no otro es el ámbito de tu poesía necesaria; te mando un abrazo agradecido, mientras te sigo leyendo (pero esquivando el «mortal» para el que todavía sos joven).

26 de noviembre de 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Reinstalar la historia de la poesía

Por Santiago Sylvester

Querido Fernando, este fin de semana largo me pasé leyendo tus libros.

Además de parecerme muy buenos, me gustó mucho tu actitud ante la poesía, cómo te parás frente al hecho poético. He podido ver cómo viene viniendo tu poesía en cuatro libros, y ahí se nota bien la seriedad: una propuesta de conocimiento, que no le tiene miedo a los grandes asuntos ni a reinstalar la historia de la poesía.

Me gustó mucho el uso del endecasílabo. En sí mismo, ya es algo que me gusta por lo que refleja: que se vea el conocimiento específico y que, como se lo use, haya respeto por el verso: que últimamente está bastante mal tratado por los poetas.

Por otra parte, manejás una prosodia muy propia, con una manera de acentuar en la que apenas se nota que se trata de endecasílabos: y eso está muy bien.

En fin, amigo, esto no es crítica literaria sino rápido comentario de lector.

Te felicito y te mando un abrazo.

15 de octubre de 2013

martes, 17 de septiembre de 2013

El poeta descubre

Por Dionisio Salas Astorga

(A Fernando G. Toledo, por Mortal en la noche, más poeta que nunca)
Septiembre de 2013 


el poeta descubre
que está solo al anochecer

amanecerá de nuevo sin su sombra

(es uno dividido por uno)

camina entre sus pares
las palabras lo olfatean en la calle

lo siguen la vereda precisa
lo abandonan en la esquina del pueblo

el poeta es un hombre
le pesa la tierra su cuerpo hilvanado
a la nada

escribe: mortal

contiene un segundo
la lava infinita del universo


martes, 3 de septiembre de 2013

La melancolía estoica



Sobre Mortal en la noche, de Fernando G. Toledo. Alción Editora, 2013.

Por Fabián Soberón
fsoberon2003@yahoo.com.ar

He leído una y otra vez los poemas de Mortal en la noche. Una y otra vez he encontrado la extraña sombra de la desolación que serpentea entre los versos. He leído y he releído algunos poemas. Me gusta cómo Toledo entrelaza la filosofía con la poesía. 
Me parece logrado ese ejercicio de ubicar –entre líneas– ciertas posiciones filosóficas. Percibo un tono escéptico en los versos y un aire materialista, ateo, en algunos poemas. Ese aire no es didáctico ni apologético (en el sentido peyorativo de estos términos) sino, por momentos, lírico. Incluso, hay una nostalgia estoica que agranda la melancolía de ciertos poemas. 
Para mí, son inolvidables –y ya sabemos que cada lector hace su propia y pequeña antología– Gesto en el universo, Y los vuelve a abrir y Mortal en la noche
Es un acierto el título del libro. En estos poemas lo coloquial (lo cotidiano) se mezcla de manera maravillosa con la profundidad del asunto metafísico. Siento –y quizás me equivoco– que a estos poemas no les falta ni les sobra nada. Hay un equilibrio –ese que quería Octavio Paz– entre forma y sentido, una unidad que deslumbra. Y eso no es poca cosa. Creo que ahí «nada» la poesía.