martes, 7 de febrero de 2017

Una intensa gota de tiempo

En la foto, junto a la estatua dedicada a Cervantes en la inolvidable ciudad de Toledo


Cuánto pesa un año que expira, cuánto pesa «la gota de tiempo que vacila / y cae en la clepsidra silenciosa», al decir de Borges. Más cuando el año que entrega, como un árbol moribundo, su última hoja, ha sido tan intenso. Intenso para el goce y para la tristeza, traducida esta, casi siempre, en la pérdida de aquellos a los que admiramos.

Pródigo en su cosecha negra, este 2016 nos ha arrebatado a muchos. De entre todos los individuos admirables, sin embargo, en mi caso siento especialmente a quien ha sido el que ordenó mi pensamiento, dibujó un plano para mi sistema de ideas, y de quien sin dudas, deberemos enorgullecernos por ser sus contemporáneos. Me refiero al filósofo Gustavo Bueno Martínez, candil imprescindible para quien quiera guiarse en lo sombrío de la época.

Pero ha habido goce, como decía, alegrías, logros y sorpresas reconfortantes en este año que acaba. En lo que tiene que ver exclusivamente con el placer, queda para siempre el mejor viaje que he hecho jamás, junto a mi esposa Romina Arrarás –por si fueran pocas las alegrías– y otros seres queridos, por España, Francia e Italia. En el trabajo, por contrapartida, surgieron nuevos proyectos que no hacen más que entusiasmarme.

Además, en este año viví lo insospechado: estrenar una obra teatral escrita por mí, producida por Alejandro Scarpetta y dirigida por Guillermo Troncoso (perdón por rodearme de los mejores), que acabó con un aplauso estruendoso de la sala repleta del teatro Independencia. También pude ratificar, para colmo con la compañía de dos poetas amigos como Hernán Schillagi y Marta Miranda Miranda, el Festival de Poesía de Mendoza, que tuvo su cuarta edición.

Si todo eso no fuera ya mucho, este 2016 me trajo el primer premio Vendimia en lo que fue mi debut en el terreno de la novela juvenil, con un libro que se editó en setiembre y se llama El mar de los sueños equivocados.

Intenso, sí. Una intensa gota de tiempo que oigo caer con una música que, creo, va a acompañarme durante todos los días que queden por venir.

Nota publicada en Facebook el 31 de diciembre de 2016.

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