Décimas para la décima



Pasó la Décima edición del Festival Internacional de Poesía de Mendoza en la Feria del Libro. Fue muy especial para mí por muchas razones, pero en especial por el orgullo que resultó inaugurarla con la edición de la Poesía reunida de Fernando Lorenzo y por el nivel de las lecturas, las actividades y los invitados. Mi agradecimiento a todos ellos, a Pablo De Bartolo y Cultura Mendoza por el espacio (que no decaiga) y especialmente a Romi Arrarás, pilar para la exigencia física que esta clase de eventos piden.
Les comparto algunas fotos y el discurso de bienvenida, que, por ser esta la décima edición, lo escribí en décimas.


La décima edición, en décimas


Bienvenidos (¡muchas gracias!)
a esta décima ocasión
en que el verso es anfitrión,
y eso en sí es una audacia.
Evitaré la falacia
de ensalzar esta porfía,
voy a buscar otra vía
para elogiar el encuentro
que ha puesto al fin en el centro
de esta feria a la poesía.

En 2013 empezaron
a juntarse en este espacio
poetas, algo reacios,
que su voz de pronto alzaron,
entre ellos con-versaron,
y así quedó establecido
que incluso en tiempos avaros,
que aun en las horas tristes,
la poesía se resiste
a todo desdén y olvido.

Festivales de Poesía
no eran algo muy usual,
lo cual nos sonaba mal:
la verdad no se podía
ni de noche ni de día
soportar que aquí en Mendoza
—tan fértil a tantas cosas,
donde hay más versos que vino—
le faltaran al mendocino…
y le sobraran las prosas.

Porque, así como hay Vendimia
(ese era el pensamiento, 
recuerdo en este momento)
y esa fiesta es tan eximia,
entonces la misma alquimia
la lírica reclamaba.
Por ejemplo, allá en CABA,
se hacían encuentros tales,
pero, ¿qué onda los locales?
Esto para más no daba.

Y así fue que establecimos
con unas y otras gestiones
las poéticas reuniones.
A tantos poetas trajimos…
Son muchos, como racimos:
de Cardenal y Escudero
(que llegaron al primero)
a Sylvester y Oteriño,
o Requeni, el viejo niño,
hasta a Ospina conseguimos.

También Masin, Genovese,
Negroni, Lukin, Castilla: 
con ese elenco todo brilla.
La feria así lo merece.
Y sin embargo a veces
se nos hizo cuesta arriba
y caímos en la criba.
Pero acá estamos de nuevo:
el desgaste, te lo debo,
mas la fiesta sigue viva.

Estas son mis sensaciones. 
Aunque me muestre algo tenso,
está Fernando Lorenzo
dándonos los empujones.
¡Lo que pueden las pasiones!
Contra toda sinrazón
los versos son el envión 
y la poesía, el sentido.
¡Sean, entonces, bienvenidos
a la décima edición!

F.G.T.

Ver más
fotos del festival: AQUÍ

📸 Orlando Javier Pelichotti

Comentarios

  1. Muy interesante. Lo que te faltaba, me parece, era payar y lo haces muy bien. Sos un grande y cada vez te admiro más. Felicitaciones. Fuerte abrazo.

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